Lo que mas me impresiona es la dureza de esos coches y sobre todo de las ruedas, no se como no se partían siendo de madera y el trato que se de daban. Lo bueno que tenian esos coches era el peso, que al pesar tan poco gateaban por el barro como nada.
Y lo del vuelco es lo mas, le dan la vuelta completa al coche y sin un abollado ni na, igualitos que los coches de hoy en dia que antes de volcar ya eztan bollao y aplastao.
La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta y hacer lo que preferirías no hacer.
El paraíso lo prefiero por el clima, el infierno por la compañía.
Pero además de las características comunes de los coches de aquella época, en este caso las manos del conductor hacen mucho también, y el tío es muy, muy bueno.